DeLaQueDiario - Reflexiones atópicas - Machos y hembras

Resulta terriblemente manida la pregunta de qué fue primero, el huevo o la gallina, que todavía muchos casi pensantes suelen hacer en un tono más o menos jocoso. La solución es tan simple que resulta vergonzosa la respuesta, y no hace falta acudir a Darwin. Los primeros seres vivos unicelulares y protozoos (por cierto, el huevo es, de alguna manera, una célula grande) fueron evolucionando progresivamente… ¿Evolucionando?, ¿cuándo comenzó la evolución? Está harto probado que la partenogénesis fue el primer sistema reproductivo, es decir, los hijos eran igual que las madres, perdón, las hijas eran igual que las madres, las nietas igual que las abuelas. Los seres no necesitaban ningún contacto sexual y eran consecutivamente iguales que sus antecesores. Fue necesario un accidente, una alteración, un, por decirlo de alguna forma, error para que apareciese un elemento diferenciador. Este elemento innecesario, casi patológico, podría definirse aproximadamente como “macho”, algo tan inútil que en aquellos momentos no servía para nada, una alteración genética absolutamente prescindible. Luego, ¿qué interés tiene o qué puede aportar este denominado “macho”? Única y sencillamente aporta el error, aporta un mensaje genético lo suficientemente erróneo como para que las hijas no sean igual que las madres. Esto, más allá del propio error, lleva a un mundo de nuevas mutaciones, a un mundo tan lleno de error en las copias que cada copia es única y distinta. (más…)